Valverde tiene la historia del señorío que es compleja. No se sabe
bien en qué circunstancias se fundaría la aldea de Valverde
(en cuanto a la Villa sí), pero debemos pensar que tal hecho
estaría directamente enlazado con la necesidad de ampliar el poblamiento de estos territorios después de la Reconquista y,
sobre todo, con la fundación de Plasencia por Alfonso VIII, a
finales del siglo XII.
Aún en el año 1254, no tendría parroquia, pues su Iglesia
no se cita en los Estatutos de entonces de la catedral de Plasencia,
para el diezmatorio, que datan de esta fecha. Suponemos que a finales
del siglo XIII; Valverde de la Vera contaría con censo necesario,
porque en ese tiempo, antes de morir el Rey Sancho IV el Bravo (1284
-1295) donó el pueblo en calidad de señorío al
Ilustre Placentino Don Nuño Pérez de Monroy, Notario
Mayor de Castilla, Abad de Santander, Arcediano de Campóo y
Canciller y Confesor de la Reina Doña María de Molina.
Le confirmó la donación, su hijo D.Fernando IV, el Emplazado,
el día 21 de Abrilde 1309, en calidad de Villa.
La muerte del Abad, el 2 de Agosto de 1326, hizo que heredase el Señorio
su hermano Fernán Pérez de Monroy "El Viejo",
segundo señor de Valverde y constructor del magnífico
Castillo de Monroy. Posteriormente lo recibió el primogénito
de este último que llevaba el mismo nombre y retuvó el
mencionado estado feudal por privilegio de Alfonso XI, en Sevilla, con
fecha 30 de diciembre de 1344.
Vicisitudes tras vicisitudes, después pasó al reino a manos de su
hija Catalina Alonso de Monroy y del esposo de ésta, Mosén
Guirao, y luego a los hijos de ambos, Fernán Pérez de
Monroy III, quinto señor de Valverde (por ratificación
de Juan I, "1379"), el cual luchó encarnizadamente
con los Almaraces, irreconciliables de su familia: Juan Gómez
de Almaraz llegó a poner sitio al castillo de Valverde a finales
del siglo XIV, fracasando y muriendo en el empeño. Fernán
Pérez de Monroy III murió con más de setenta años
asesinado por Diego Gómez de Almaraz, que había jurado
vengar la muerte de su padre.
En tiempos de Enrique III, el de las Mercedes, heredó el señorío,
por derecho de consorte, el mariscal de Castilla y señor de Arroyo
Don Garci González de Herrera. Murió sin descendencia
y ésta fue la razón por la que el rey Enrique III entregó
Valverde al infante don Fernando que, a su vez, lo cedió a doña
Beatriz de Portugal, séptima señora de Valverde. Según
afirma Velo y Nieto, de quien tomamos todas estas notas, doña
Beatriz casó con don Pedro Niño y tuvieron una hija, Leonor
Niño de Portugal, octava señora de Valverde. Doña
Leonor, por su parte, desposó con don Diego López de Zúñiga,
a quien Enrique IV concedió en 1473 el condado de Nieva.
Reposan ambos cónyuges en sendos sepulcros que se conservan en la parroquia
y su unión explica que, desde este momento, el señorío
de Valverde pasase a depender de la poderosa familia de los Zúñiga
- emparentada luego con los Velasco - que lo conservó hasta el
siglo XIX.
Del dominio de los Zúñiga sobre la aldea de Valverde tenemos
una prueba en el rollo o picota, que permanece en una recoleta plazuela
de la localidad. Es de suponer que fuera construido por los Monroyes
al ser concedida a la aldea la calidad de Villa, sería a partir
del 1309 en la primera mitad del Siglo XIV. Como se observa en la parte
de arriba, el rollo fue aumentado por los Zúñigas, por
eso existen los dos escudos de ambas casas.
En el año 1811 Valverde de la Vera sufrió las consecuencias
de la ocupación francesa y Guerra de la Independencia, hubo tropas
acantonadas como en otros lugares de la comarca: la iglesia fue convertida
en cárcel pública por los invasores, celebrándose
la misa mientras tanto en la Ermita del Santo Cristo del Humilladero.